Una fuerte tormenta se desató en el Jordan-Hare Stadium de Auburn, Alabama, a pocas horas del amistoso entre la Selección Argentina e Islandia. El diluvio cubrió el campo de juego y las tribunas, pero el sistema de drenaje respondió de manera eficiente y el partido se jugará en el horario previsto.
La lluvia comenzó pasadas las 16.00, hora local, y en pocos minutos el césped del estadio quedó completamente inundado. Las tribunas se transformaron en cascadas y los pasillos se llenaron de agua, en un estadio con capacidad para 88.000 espectadores.
El clima tropical de Auburn, ubicada al sureste de Estados Unidos, suele provocar este tipo de tormentas. Sin embargo, el sistema de drenaje del estadio permitió que el agua desapareciera rápidamente una vez que cesó la lluvia. Trabajadores del estadio colaboraron con rodillos y secadores para dejar el campo en condiciones.
Los meteorólogos habían alertado sobre posibles inundaciones repentinas hasta las 19.45, quince minutos antes del inicio del partido. Finalmente, la tormenta y la actividad eléctrica cesaron, y el pronóstico indica que el encuentro podrá disputarse sin inconvenientes.
Este tipo de fenómenos climáticos podría repetirse durante la Copa del Mundo, ya que varias ciudades estadounidenses presentan condiciones similares en esta época del año y existen protocolos estrictos ante tormentas eléctricas.






